BLOG DEDICADO A LAS MENTES MAS DESPIERTAS E INCONFORMISTAS Y QUE OS AYUDARA A DESPERTAR...



5 de agosto de 2026

LA CONCIENCIA: EL SOL,EL CIELO Y EL OCÉANO



 Cómo la conciencia ilumina, contiene y da origen a toda experiencia
Por Rupert Spira 6 de abril de 2026.
El simple hecho de ser consciente es tan íntimo y familiar que rara vez se percibe. Esta exploración te invita a observar esa experiencia sencilla y siempre presente, y a reflexionar directamente sobre su naturaleza, sin hacer referencia al contenido pasajero de la mente.El hecho fundamental de ser 
consciente.
El hecho de ser consciente, o la conciencia en sí misma, es el aspecto más fundamental de la experiencia.
Nada de lo que percibes es fundamental para la experiencia. Todo lo que comienza, dura un tiempo y desaparece no puede ser fundamental. Es, por definición, temporal.
Todo aquello de lo que eres consciente —pensamientos, recuerdos, sentimientos, sensaciones corporales, como el hormigueo en la cara, las manos o los pies, y tus percepciones del mundo— todo ello aparece, existe durante un tiempo y se desvanece. Se añade a ti, por así decirlo, y luego se te retira.
Pero hay un elemento de la experiencia que permanece constantemente presente a lo largo de toda la experiencia cambiante. Ese es el hecho de ser consciente o la conciencia misma. La conciencia no es una propiedad de tu cuerpo-mente. No es una propiedad que tenga una persona. Todo lo que sabes de ti mismo como persona consiste en pensamientos, imágenes, sentimientos,sensaciones y percepciones. Todos estos son conocidos por ti. No son lo que eres. Son lo que experimenta.La identidad errónea y sus consecuencias

Normalmente creemos, erróneamente, que ser una persona o ser un cuerpo es nuestra experiencia fundamental. No es así. Ser conscientes es nuestra experiencia fundamental. Las sensaciones y percepciones que constituyen nuestra experiencia del cuerpo aparecen y desaparecen en nosotros, la conciencia.
Si la conciencia de lo que eres en esencia tuviera que describir su experiencia de sí misma, nunca diría: «Soy un cuerpo», «Soy una mente», «Soy un pensamiento» o «Soy una emoción». Estas son cosas que la conciencia conoce, no lo que la conciencia es. Si la conciencia tuviera que decir lo que es, simplemente diría: «Yo soy».
Las palabras «yo soy» significan lo que realmente eres. Pero la mayoría de las personas permiten que el «yo soy» —es decir, el hecho de ser consciente o la conciencia misma— se mezcle con el contenido de la experiencia y, como resultado, parezca condicionado por él: pensamientos, sentimientos, sensaciones y percepciones. El «yo soy» se convierte en «yo soy un cuerpo», «yo soy una mente», «yo soy una persona», «yo soy un hombre», «yo soy una mujer», «tengo 22 años», «tengo 47 años», y así sucesivamente.
Es esta identidad errónea la causa de todo nuestro dolor y conflicto. La resolución de nuestro dolor y conflicto consiste en ver claramente lo que yo soy —ver claramente lo que eres antes de que te mezcles con la experiencia y te veas condicionado por ella.
Los pensamientos, sentimientos, recuerdos, sensaciones y percepciones cambian innumerables veces cada día. Se añaden a ti, duran brevemente y luego se separan de ti. No pueden ser, en absoluto, lo que eres en esencia.
Has sido tú mismo toda tu vida; por lo tanto, tu «yo» debe de ser aquello que ha permanecido contigo toda tu vida. Dices: «Anoche (yo) soñé. Anoche (yo) dormí profundamente. Ayer (yo) fui a dar un paseo. El año pasado (yo) me fui de vacaciones. (yo) Me casé hace 10 años. (yo) Fui al colegio hace 30 años», y así sucesivamente. Siempre yo, yo, yo. El «yo» es el hilo conductor que recorre tu experiencia.
El «yo», el hilo conductor de la conciencia o la conciencia misma, es el único elemento de la experiencia que permanece continuamente presente a lo largo de los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo, y a lo largo de toda tu vida. Por lo tanto, solo la conciencia misma puede considerarse tu yo.Ser tú mismo conscientemente (ser consciente del yo)
Te has dejado enredar en el contenido de la experiencia y, como resultado, en lugar de decir «me siento triste», dices «estoy triste». En lugar de decir «siento soledad», dices «estoy solo». No puedes ser lo que conoces, ni puedes conocer objetivamente lo que eres.
La meditación o la oración no es algo que hagas o dejes de hacer con tu mente. No tiene nada que ver con el contenido de tu mente. No tiene nada que ver con manipular pensamientos, sentimientos, sensaciones o percepciones.
La meditación o la oración es lo que eres. Es simplemente ser tú mismo conscientemente. Digo «conscientemente» porque todo el mundo es el yo en todo momento, sea consciente o no, aunque la mayoría de la gente no conoce su yo con claridad, porque ha permitido que su yo se mezcle con el contenido de la experiencia.
La meditación es simplemente ser como eres conscientemente—no convertirte en eso, no hacer un esfuerzo por serlo, sino simplemente ser lo que ya eres.
Tu ser te ha sido dado gratuitamente. No tienes que esforzarte por ser, ni por ser consciente. Ser consciente es tu condición natural. Es el único aspecto de ti mismo que no requiere esfuerzo.
La meditación o la oración es simplemente ser eso, permanecer como eso. No es una experiencia nueva. De hecho, no es una experiencia en absoluto.La conciencia como el campo de toda experiencia
Si profundizas en la experiencia de ser consciente o en la conciencia misma, verás que tú, la conciencia, no solo eres aquello que conoce o ilumina la experiencia, sino también el medio o el campo en el que surge toda experiencia.
Tus pensamientos y sentimientos, las sensaciones que constituyen la experiencia de tu cuerpo (el hormigueo en la cara, las manos o los pies) y tus percepciones del mundo (la visión de estas palabras, los sonidos a tu alrededor)—todo ello aparece dentro del campo de la conciencia.
La conciencia no solo es luminosa, sino también espaciosa—es el recipiente de toda experiencia, el medio en el que surge y existe toda experiencia, y en el que cada experiencia se desvanece cuando desaparece.
Como conocedor o testigo de tu experiencia, podrías comparar la conciencia con el sol. Al igual que el sol ilumina todos los objetos de la tierra, la conciencia conoce o ilumina todo el contenido de la experiencia.
Como medio en el que surge toda experiencia, podrías comparar la conciencia con el espacio o el cielo, y todo el contenido de la experiencia con los pájaros y las nubes que lo atraviesan.
El agua de la conciencia.
Y, por último, la conciencia no es solo aquello que conoce tu experiencia, ni solo aquello en lo que surge toda experiencia. Es aquello de lo que está hecha toda experiencia. Es la sustancia o la realidad de toda experiencia. Como tal, podría compararse con un océano del que todas las olas, remolinos y corrientes de la experiencia son modulaciones.
Tú, la conciencia, eres quien conoce toda experiencia. Eres el medio en el que surge toda experiencia, y eres la sustancia de la que está hecha toda experiencia.Eres el agua de la conciencia, cuyas modulaciones son las olas, remolinos y corrientes de la experiencia.
Las olas, remolinos y corrientes son numerosas, pero el agua es una sola. Nunca se divide por las formas que adopta. Las formas no existen independientemente del océano. No son cosas en sí mismas. No puedes arrancar una ola del océano. Del mismo modo, no puedes sacar un pensamiento, ni ninguna experiencia, fuera de la conciencia. No hay ningún lugar fuera de la conciencia.
Todo lo que experimentas es una modulación de la propia conciencia. Pero la conciencia en sí misma nunca es modulada por ninguna de las formas temporales que adopta, al igual que el agua nunca es alterada por las olas, remolinos o corrientes.
La conciencia es siempre la misma; es inmutable. La conciencia con la que conocías tu experiencia cuando eras un niño de cinco años es idéntica a la conciencia con la que conoces tu experiencia actual.
La conciencia se adapta a todas las formas de experiencia, pero nunca es ella misma objeto de esa adaptación. La conciencia nunca cambia ni se ve afectada, nunca se empaña ni envejece, nunca se ve herida ni modificada por la experiencia.
Tú, la conciencia, te adaptas a todas las formas de experiencia sin dejar nunca de ser tú mismo/a.
La naturaleza de tu ser es la felicidad misma
Saber que eres la presencia inmutable de la conciencia que subyace y lo impregna todo es, en sí mismo, incompleto. Queda aún una cosa por comprender, y es que la naturaleza de la conciencia es la paz o la felicidad.
Es este reconocimiento el que pone fin a la gran búsqueda—ese anhelo existencial por el que buscas alivio en objetos, sustancias, actividades, relaciones y, más tarde, en enseñanzas, maestros, tradiciones y métodos, etc.
Este es el gran reconocimiento que todo el mundo debería saber, de hecho, que a todo el mundo se le debería decir desde una edad temprana: la naturaleza de tu ser es la felicidad misma.
Si la felicidad fuera causada por un objeto, una actividad, una sustancia o una relación, entonces los objetos y las relaciones que una vez parecían proporcionar felicidad seguirían proporcionándola ahora. Los juguetes que parecían hacerte feliz cuando eras niño seguirían siendo una fuente de felicidad ahora. Pero pronto se descartan. Al cabo de un tiempo, pierden su capacidad de proporcionarte felicidad.
Del mismo modo, todos estaríamos felizmente casados y viviríamos felices para siempre con nuestro primer amor—la persona que parecía producirnos felicidad cuando éramos jóvenes. Pero, obviamente, este no es el caso para todos nosotros.
La felicidad que experimentaste al recibir un juguete de niño, o al ganar un juego, o al aprobar un examen—de hecho, todos los momentos de felicidad a lo largo de la vida—siempre ha sido la misma experiencia. No hay un tipo diferente de felicidad asociado a diferentes tipos de experiencia. La felicidad es siempre la misma felicidad. ¿Por qué? Porque tu ser es siempre el mismo ser, y la felicidad es el sabor de tu ser.
¿Por qué crees que la felicidad es producida por objetos, sustancias, relaciones y demás? Es porque la mente buscadora que ocultaba tu felicidad innata llega brevemente a su fin con la adquisición del objeto, y como resultado brilla tu verdadera naturaleza.
Cuando la mente resurge, atribuyes erróneamente la felicidad que sentiste anteriormente al objeto o relación que la precedió y pareció precipitarla, y sales en su búsqueda de nuevo.
De este modo, pasas gran parte de tu vida en busca de la felicidad a través de objetos, sustancias, actividades y relaciones—al principio en las experiencias familiares de la vida cotidiana, y más tarde en formas más refinadas, como enseñanzas, métodos, prácticas y maestros. Pero esto no es más que una versión más sutil de la misma búsqueda externa. Es simplemente una forma más sutil de la misma búsqueda externa.
La persona sensible se da cuenta de que, cada vez que se satisface un deseo, la mente buscadora llega brevemente a su fin y se revela la felicidad. Es siempre la misma experiencia, y no puede atribuirse al objeto que parecía precederla.
En el intervalo entre dos pensamientos buscadores, nuestro propio ser brilla, y la felicidad es el sabor de ese brillo.
Este reconocimiento por sí solo debería bastar para poner fin a la búsqueda de la felicidad en el mundo, o en cualquier práctica espiritual, tradición o maestro.
Este es el gran reconocimiento que todo el mundo debería saber: «Yo soy conciencia y la felicidad es mi naturaleza. Eso es todo».
Este reconocimiento pone fin al anhelo existencial que subyace a casi todo lo que piensas, sientes y haces. Pone fin a la soledad, al miedo a la muerte y a la agitación de la ansiedad y el dolor.
Vivir desde la plenitud de tu ser.
No dejas de participar en actividades y relaciones, pero tus actividades y relaciones brotan de la plenitud de tu ser, de tu paz y tu alegría. Ya no se consideran un medio para obtenerlas.
Este reconocimiento libera a tus relaciones y amistades de la carga imposible de tener que proporcionarte felicidad. En cambio, se convierten en un compartir, una celebración, una expresión de tu felicidad innata.
Esto libera tus actividades y tu vocación en la vida, para que se conviertan en un vehículo a través del cual esta comprensión se comunica y se comparte con la humanidad, en lugar de ser simplemente un medio para servir al yo que antes creías ser.
 Te conviertes en alguien que da, no en alguien que toma.Todo el mundo, sin excepción, tiene frecuentes y numerosas muestras de su verdadera naturaleza a lo largo del día.
 La pausa entre dos pensamientos o percepciones, la satisfacción de un deseo, un momento de tremenda tristeza o dolor, un momento de asombro o sorpresa, una sensación placentera, la experiencia del sueño profundo—todas estas son pausas naturales y espontáneas en el flujo de la experiencia, son grietas en el flujo de la experiencia donde la paz de nuestra verdadera naturaleza brilla brevemente, solo para ser eclipsada de nuevo por el contenido de la experiencia.
La mayoría de las personas pasan por alto la importancia de estas breves muestras de su verdadera naturaleza por falta de una interpretación adecuada y, por lo tanto, pierden la oportunidad que ofrecen estas brechas en el flujo de la experiencia.
Aquí, aprovechamos estos regalos gratuitos de nuestra verdadera naturaleza. Los cultivamos. Interponemos con frecuencia breves pausas en el flujo de la experiencia y saboreamos la paz de nuestra verdadera naturaleza, hasta que, con el tiempo, el hecho de ser o de ser conscientes no sea algo que simplemente visitemos o experimentemos de vez en cuando. Llegamos a vivir allí. Lo convertimos en nuestro hogar, no solo en algo a lo que recurrimos entre otras experiencias. Nos establecemos en la paz de nuestra verdadera naturaleza.
Si has entendido esto, como estoy seguro de que lo has hecho, eso es realmente todo lo que necesitas saber. Solo queda llevar una vida, lo mejor que puedas, que sea coherente con esta comprensión, y expresarla a tu manera, en tu vida, con tu familia, con tus amigos y en tu comunidad. Eso es todo.Fuente: Substack.com. extraido de No dualidad info. fotos:123RF

9 de julio de 2026

TENER MENTALIDAD PARADOJICA




 Mis primeros pasos en el camino espiritual comenzaron en septiembre de 2010 con la filosofia hermetica de Hermes Trimegisto y sus 7 principios hermeticos.El Kibalión:Mentalismo- Correspondencia-Vibración-
Polridad-Ritmo-Causa y efecto-Genero.
Luego trabaje los "Koan-zen" o "El Hua-Tou"son paradojas y sigo conviviendo con ellas porque la vida misma es una paradoja, donde tienes que descubrir los grandes tesoros que se esconden dentro de los Koans o Paradojas.
Tienes que considerar que las contradicciones,son la llave que te lleva a la comprensión de la verdad. Ser "Uno"con el koan o la paradoja de la vida misma, implica reconocer a los opuestos y tener ideas divergentes. 
La idea del koan o paradoja involucra conceptos que aparentemente se contradicen, pero esconden verdades muy profundas, es lo contrario ala opinión preconcebida. Te pongo un ejemplo. Puedes sentir un amor inmenso hacia tu madre, pero al mismo tiempo te resulta intolerable algunas de sus adtitudes,por lo cual sientes que también la detestas.
Al aceptar ideas opuestas por ambos lados, se activa la creatividad, llevando a una tercera opción que trasciende los extremos. 
Siguiendo con el ejemplo al aceptar que amo a mi madre, y que a la vez rechazo algunas de sus actítudes, tal vez pueda desarrollar un convivencia pacifica, donde yo no pretendo que ella cambie para que yo me sienta mejor.
La mentalidad paradojica nos ayuda a resolver los conflictos al permitir ver sin que haya posicionamiento alguno y encontrar soluciones que sean beneficiosas para ambas partes.
foto:Curadas.com

21 de mayo de 2026

LA PATOCRACIA

 La patocracia es el nacimiento de una cultura de la pos verdad, personajes como Donald Trump. Una persona con fuertes desordenes psícologicos y mentales.
O como el partido popular con Feijóo y toda la morralla de fascistas personas de clase baja, con altos desordenes psicologícos impulsan el poder,narcisistas y psícopatia, empatia y crueldad van de la mano.
Si alguien no tiene empaatia no puede sentir el sufrimiento de otras personas.
Criticar a los lideres políticos forma parte del proceso democrático.Si en los puestos de poder hubiera gente preparada y responsable personas empaatícas,tendriamos mejores sociedades.
El PP y Vox con Feijoo y Abascal son lideres inadecuados y pauperrimos, hay que evitar que personajes así alcancen el poder.
Estamos viviendo un Súnami de psicópatas con poder,jueces corruptos distorsionando la verdad,vivimos entre ellos,para esta clase de personas no se consideran culpables de sus acciones, aunque sepan que están obrando mal.

12 de mayo de 2026

VIBORAS DISFRAZADAS DE AMIG@S



 Nunca podré ser como los demás, me considero una persona de pensamiento divergente pienso diferente, sueño y siento diferente, tal vez por eso hay personas que se alejan de mi cuando llegan a conocerme un poco.
Han intentado callarme cuando me estoy defendiendo,que no alce la voz y diga maldiciones "me dicen"que no escuche cierta música, que deje de perder el tiempo cuestionando todo.Para vivir conforme a lo que los demás quieran.
La belleza de una persona está en su esencia, en su libertad de decir lo que piensa de verdad y lo que desea ser, sin dejarse moldear ni pisotear por el sistema.
Si se marchan de mi vida, no me voy a disculpar, no les voy llorar ni pedir que se queden, si se marchan será porque no les gusto mi manera de ser, como escribo, pienso o me hago respetar.
Los pocos seguidores que se han quedado me quieren y me aceptan tal como soy y se que esas personas son las que merecen estar en mi vida por los que haría cien mil cosas para hacerlos sonreír ellos/as me han conocido realmente, podemos estar de acuerdo en ciertas cosas o no, podemos o no tener la misma opinión,gustos en política o religión.
Pero sabemos respetarnos y aceptarnos, y esas personas son las que yo deseo y permito que estén en mi vida. Las personas que te aprecian de verdad no intentan cambiarte, no te juzgan, ni te critican y yo agradezco que a pesar de ser como soy,hay personas que me quieren de verdad y se han quedado muy cerquita de mi.Soy un lobo solitario y muy selectivo desde que era niño.
 y es por eso que no me asusta estar sin compañía, me asusta mucho más que estén conmigo víboras disfrazadas de amig@s.

2 de mayo de 2026

ARAGÓN EN SOLEDAD


 Esta canción del autor Ricardo Taravillo va para todos esos pueblos abandonados de Aragón, los pueblos que se quedaron vacíos.
Los pueblos donde han vivido nuestros abuel@s.

26 de abril de 2026

SI MUERO ANTES QUE MI PERRO REFLEXIÓN

 Si muero antes que mi perro dejad que vea mi cadáver, hay personas que no entienden porque digo esto,quizás suene un poco extraño pero si me escuchas bien lo entenderás.
Si mi perro ve mi cadáver sufrirá y le dolerá mucho, pero entenderá que me he ido para siempre, que nuestro tiempo juntos termino, así podrá llorarme y despedirse de mi.
 Para los perros la muerte es algo natural, ellos la entienden perfectamente, por el contrario hay algo que jamás entenderán el abandono.Si no le muestras mi cadáver pensará que lo abandone, para un perro el abandono es algo completamente incomprensible, son los seres más leales del planeta, en su corazón no existe tal idea.
Por eso me buscará por este mundo por siempre, y me esperaría en el ultimo lugar donde me vio hasta el final de sus días.
No le quiero hacer eso a mi perro, si sabe que morí me buscará en el único lugar donde podrá encontrarme en lo mas profundo del corazón. foto: JRreflexiones

20 de marzo de 2026

LA AVENTURA DE LA CONCIENCIA


  UN RELATO DE DESCUBRIMIENTO Y DESPERTAR La realidad no es lo que crees y tú no eres lo que piensas.No estoy iluminado ni soy un maestro. Pero he tenido la gracia de vislumbrar lo eterno y he recibido tres comprensiones que han llenado mi existencia de dicha y de sentido.
La primera comprensión es que hay varios estados de consciencia o niveles de despertar, cada uno de ellos más amplio que el precedente.
La segunda comprensión es que el salto a un estado superior sucede por sí mismo en el momento oportuno.
La tercera comprensión es que nada es casualidad, todo ocurre en el instante justo y es siempre perfecto tal cual es.
La aventura de la conciencia es el relato de una revelación, una caída y un despertar narrado por Jorge Viñes Roig, editor en lengua castellana de algunos de los más célebres escritores de la no-dualidad, como Eckhart Tolle, David Carse, Michael Singer, Tony Parsons, Sesha o Adyashanti. Después de varias décadas de exploración personal sobre el sentido de la vida, el autor logra una cima de la literatura espiritual que dinamita cualquier certeza sobre el ego. Su mapa sobre los estados de consciencia y su capacidad para describir la realidad del Ser convierten La aventura de la conciencia en un libro imprescindible para buscadores de conocimiento, exploradores místicos y apasionados por las tradiciones sapienciales.


15 de marzo de 2026

PP Y VOX FINANCIAN EL ODIO


                                           

Demencial, prepotentes y soberbios. Todas las aberraciones que sueltan por la boca cuando salen a ladrar no son más que el reflejo de unas personas que tienen muy pocas luces,o alguna tara mental con todos mis respetos hacia tod@s aquellas personas que padecen esta enfermedad.
El fascismo y los bulos que vomitan todos los días Feijoo,Abascal, Ayuso,Tellado no hacen más que retrasar el desarrollo de millones de personas que escuchan sus mentiras, y se convierten en verdaderos imbéciles, analfabetos, obedientes y sumisos,no quieren personas inteligentes con cultura en sus filas porque la inteligencia siempre se rebela contra toda clase de estupidez.
En el PP y Vox solo hay chorras,incultos y malnacidos como Figaredo cuando sale a ladrar se queda en estado de feto y no llega a desarrollar la inteligencia mejor hubiera sido abortarlo ¿no les parece?

6 de marzo de 2026

LA PARADOJA HUMANA DE LA DOBLE IDENTIDAD

 Muchos de los problemas globales más acuciantes—desde la guerra hasta la corrupción, pasando por el sufrimiento—tienen la misma causa fundamental. Debemos descubrir esa causa si queremos crear una sociedad que sea fundamentalmente pacífica y justa.
Por Kyra Spira 30 de marzo de 2025
Una nueva manera de pensar es esencial si la humanidad quiere sobrevivir y avanzar hacia niveles superiores.
Dondequiera que miremos, las costuras de la sociedad parecen estar deshaciéndose. Encienda las noticias y, en cuestión de minutos, escuchará historias de conflictos, corrupción y destrucción de nuestro planeta. La humanidad parece estar bajo el hechizo de una fuerza extraña: la atracción gravitatoria de la división.
Si somos sinceros, esa misma tensión también vive en nosotros. En la intimidad de nuestras mentes, las voces del miedo, la frustración o la insatisfacción susurran sus manidas historias. Esta silenciosa corriente subterránea de sufrimiento se ha vuelto tan familiar que hemos llegado a confundirla con nuestro estado natural. Nuestra temperatura emocional está aumentando al mismo ritmo que el nivel del mar.
¿Qué está pasando? ¿Cuál es la raíz de este sufrimiento, tanto en nuestro mundo como en nuestras mentes?
No faltan explicaciones: la desigualdad económica, la corrupción política, la avaricia corporativa, la desconexión social, la sombra del colonialismo... y la lista continúa.
Pero hay algo que la mayoría de la gente pasa por alto: estas no son explicaciones verdaderas. Nombran los efectos del problema, no el problema en sí. Es como un médico que trata los síntomas de una enfermedad, pero no cura la afección subyacente.
Si no logramos descubrir y resolver la causa fundamental de nuestro malestar colectivo, nuestras «soluciones» no serán más que parches, soluciones temporales en el mejor de los casos. Con el tiempo, surgirán nuevos síntomas. La corrupción se revestirá de un nuevo traje. La opresión adoptará una nueva forma. La herida central del sufrimiento se disfrazará con un lenguaje diferente. Y el problema subyacente seguirá sin resolverse.
Nuestro análisis debe ser más profundo. Si no podemos resolver el problema con el mismo tipo de pensamiento que lo creó, entonces estamos siendo presionados desde todos los ángulos—como si estuviéramos en una olla a presión, por así decirlo—ya que las crisis de nuestro mundo exigen un salto evolutivo en nuestra comprensión. Necesitamos una transformación rápida y profunda en nuestra forma de pensar, sentir y relacionarnos como seres humanos.
Debemos ir directamente al meollo del asunto, a la esencia misma de nuestra existencia, si queremos romper el ciclo de sufrimiento que hemos heredado del pasado y construir el futuro que sabemos que es posible.
Si las múltiples formas de sufrimiento colectivo e individual son todas ramificaciones de la misma raíz, ¿cuál es esa raíz?
La causa fundamental es un único error conceptual: la suposición de la separación, o la creencia de que somos seres esencialmente separados, separados unos de otros y separados del mundo natural. Esta suposición afirma que la consciencia que nos anima a cada uno de nosotros es limitada y separada, sola, vulnerable y destinada a morir.
A partir de ahí, hay un pequeño paso para creer que podemos dañar a «otro» sin dañarnos a nosotros mismos. También hay un pequeño paso para el sufrimiento que ha plagado el corazón humano durante milenios. La creencia en la separación—la idea de que la conciencia es limitada—ha sustentado silenciosamente casi todas las formas de destrucción y sufrimiento a lo largo de la historia de la humanidad. Crea guerras en el mundo y en nuestras mentes.
Más que una mera creencia, la suposición de la separación es un mito. Es natural que te preguntes cómo es posible que el yo separado sea una ficción. Después de todo, ¿no es obvio que eres un individuo, esencialmente separado de mí? ¿Y que ambos estamos esencialmente separados del mundo natural y de todas las demás formas de vida? De hecho, casi todo el mundo cree en la realidad del individuo separado.
Por supuesto, no sería la primera vez en la historia de la humanidad que una idea ampliamente aceptada resultara ser falsa. De hecho, antes pensábamos que la Tierra era plana y estaba en el centro del universo. A estas alturas ya deberíamos saberlo: una idea puede ser popular, pero eso no la convierte en cierta.
De hecho, los mitos son mucho más comunes de lo que pensamos. En Sapiens, Yuval Noah Harari describió cómo los mitos—lo que él denominó «realidades imaginadas compartidas»—son el pegamento que mantiene unido el comportamiento humano. El dinero, las naciones, las fronteras, el capitalismo, las corporaciones... Estas son solo algunas de las ficciones que dan forma al comportamiento humano actual.
Como especie, tenemos la capacidad única de imaginar cosas que no son ciertas y luego actuar como si lo fueran. Por lo tanto, es razonable suponer que muchas de las ideas de «sentido común» más apreciadas hoy en día se revelarán falsas mañana.
La cuestión no es si estamos participando colectivamente en un mito compartido. La cuestión es: ¿qué mito?
En mi opinión, es el mito del yo separado—o ego.
Por supuesto, no niego la existencia de la diferencia. De hecho, cuando examinamos nuestros pensamientos, sentimientos y percepciones sensoriales, lo único que descubrimos es diferencia. Tenemos cuerpos y mentes diversos, cada uno con pensamientos y sentimientos privados en su interior y una apariencia física única en el exterior.
Simplemente sugiero que no hay diferencia en nuestra esencia, en nuestra identidad fundamental. La luz del sol que llena mi casa no es diferente de la luz del sol que llena la tuya. Del mismo modo, la presencia que anima mi mente mientras escribo estas palabras—y tu mente mientras las lees—es la misma en esencia. Como dijo Francis Lucille, «mantén la mente abierta a la posibilidad de que seamos como dos flores que se miran desde dos ramas diferentes del mismo árbol».
Esto no implica que la noción de un yo separado sea intrínsecamente mala o errónea. De hecho, desarrollar un ego saludable es una etapa necesaria del crecimiento humano. Cuando somos niños, es importante saber que este cuerpo soy yo y que ese árbol no soy yo. Este proceso de individuación es importante y continúa de forma natural durante la adolescencia y la primera etapa de la edad adulta.
Dicho esto, el desarrollo no se detiene cuando cumplimos 18 años. Seguimos creciendo y evolucionando a lo largo de nuestras vidas. Y algunas personas crecen más allá de la personalidad del yo separado. Llegan a reconocer: yo no soy el ego, sino la conciencia que lo conoce.
El ego es una fase de la evolución humana, no nuestro destino final. Nunca estuvo destinado a vivir para siempre, y desde luego nunca estuvo destinado a gobernar el mundo.
Es natural preguntarse cómo un solo concepto erróneo puede causar estragos en nuestro planeta. La razón es la siguiente: el mito del yo separado no es solo una idea aislada, es toda una cosmovisión. Es un marco colectivo para interpretar la realidad. Influye en casi todo, desde cómo pensamos y sentimos hasta cómo estructuramos la sociedad.
Muchos de los problemas aparentemente separados de nuestro mundo actual no son realmente acontecimientos independientes. La desigualdad global y el sufrimiento personal no son dos acontecimientos separados. La destrucción de nuestro planeta y la ansiedad de tu hijo no son dos acontecimientos separados. Los problemas a los que nos enfrentamos, tanto en público como en privado, no son independientes. Son síntomas del mismo problema subyacente, que se manifiesta tanto fuera como dentro de nosotros. Son ramas diferentes de la misma raíz. Y todos nos dicen lo mismo:
El viejo paradigma se está desmoronando. Estamos viviendo una crisis en nuestra visión del mundo.
Entonces, ¿qué hacemos?
Un testigo, muchos ojos
Debemos tener el valor de cuestionar nuestra visión del mundo. Si la humanidad sigue estancada, es decir, identificándose con el ego, seguiremos atrapados en los ciclos de destrucción y sufrimiento que vemos en el mundo actual.
Si estos ciclos se alimentan de una sola idea errónea, entonces es esa idea errónea la que debemos abordar. La idea errónea—el mito del yo separado—es, en esencia, un malentendido sobre lo que realmente somos. Por lo tanto, la solución es el conocimiento de sí mismo: la comprensión clara y experiencial de nuestro yo esencial. Es la comprensión de lo que «yo» soy realmente y, por la misma razón, de lo que «los demás» y «el mundo natural» son realmente.
Debemos tener el valor de buscar la verdad por encima de todo, de preguntarnos: ¿qué soy realmente? Si no soy un yo separado, aislado y solo en un mundo lleno de otros, entonces, ¿qué soy? ¿Cuál es la naturaleza de la subjetividad que mira a través de mis ojos?
La subjetividad que mira a través de tus ojos es pura presencia, la esencia y el tejido de la existencia. Es la realidad en la que todo aparece y la sustancia de la que todo está hecho, como dice Rupert Spira. Es lo que los físicos llaman «realidad», lo que los místicos llaman «Dios» y lo que tú llamas «yo».
La consciencia pura y sin forma—esta es la primicia ontológica, la «materia» fundamental de la que está hecho todo. Esto es lo que tú eres.
Tu yo, o sí mismo—la consciencia pura—es la salida del sufrimiento y la puerta hacia la paz. Un rayo de luz nunca puede ser dañado. Del mismo modo, la presencia pura no puede ser afectada por ninguna forma de dificultad o sufrimiento. Por lo tanto, tu esencia es la paz.
Esta presencia—la luz del conocimiento puro—no depende de nada más que de sí misma. Por lo tanto, eres inherentemente libre.
Como esencia de todo, la presencia no conoce otra cosa. Por lo tanto, tu esencia es amor.
Este reconocimiento se ha denominado «iluminación» en las tradiciones contemplativas, pero algunos lo han transformado en una forma de conocimiento esotérico, difícil de alcanzar y reservado a unos pocos elegidos. Muy al contrario, el conocimiento de sí mimo es la única forma de conocimiento que está al alcance de todos nosotros, sin excepción. Es universalmente accesible. Al fin y al cabo, todo el mundo experimenta su yo o sí mismo. Nadie tiene acceso privilegiado.
El conocimiento de sí mismo no requiere educación formal, superación personal ni lealtad a ninguna figura de autoridad que no seas tú mismo. No te pide que aceptes nada por fe, que des tu dinero a ninguna persona o institución en particular, ni que adoptes la forma de vida de otra persona. No importa cuánto puedas luchar en la vida—tu yo siempre está ahí. La presencia es omnipresente.
Dado que nuestro yo es universalmente accesible, el conocimiento de sí mismo es la única forma de conocimiento que es inmune a la corrupción. Nadie puede darnos la experiencia de nuestro yo, y nadie puede quitárnosla. Es imposible bloquear, negar o corromper el acceso de una persona a su propio yo.
Por esta razón, el conocimiento de sí mismo es ontológicamente más poderoso que el paradigma de la separación y, en última instancia, está destinado a derrotarlo. A medida que este conocimiento se difunda, catalizará una transformación total, encendiendo lo mejor del espíritu humano. En este sentido, el conocimiento de sí mismo es la fuente del verdadero poder.
Más allá de ser universalmente accesible, la experiencia de nuestro yo es la única experiencia que todos compartimos. Nuestros pensamientos, sentimientos y percepciones sensoriales son variados y privados, pero la presencia que los conoce es singular y compartida. Ya seas musulmán o judío, una mujer trans negra o un hombre cis blanco, un sacerdote o un ateo, un político o un anarquista, un chamán o un científico—nuestra esencia es la misma.
Esto no significa hacer la vista gorda ante comportamientos poco éticos o instituciones corruptas. Al contrario, queremos que la sociedad refleje este entendimiento: «como es arriba, es abajo». ¿Cómo se consigue esto? A través de instituciones sociales que sean fundamentalmente equilibradas y justas. El conocimiento de sí mismo brilla en la sociedad como justicia. Es la fuerza silenciosa que impulsa nuestro deseo de acabar con la opresión.
Una vez que la humanidad comprenda que nuestra verdadera identidad no termina ni en los límites de la piel ni en las fronteras de una nación, comenzaremos a tratar a todos y a todo como a nosotros mismos. Es esta comprensión—y solo esta comprensión—la que sanará el sufrimiento humano: el reconocimiento de que somos un solo ser con muchos cuerpos, un solo testigo con muchos ojos.
Fuente: Substack.com extraido de no dualidad. info.

24 de febrero de 2026

LAS EMPRESAS FARMACEUTICAS

 Hola, y bienvenid@s a nuestro tema de hoy. Las empresas farmaceuticas jamás te curan,te mantienen enferm@. Estar sano hoy en día es la ruina para el sistema, porque una enfermedad genera más ganancia que un paciente sano.
¿Por qué con toda la tecnología que tenemos hoy en día no existe ya una cura contra el cáncer?.
Porque si se acaba el problema se acaba el negocio.Por eso la guerra contra la droga nunca terminara,porque detrás de cada gramo hay una empresa de las elites facturando.
El mundo no es que este mal está diseñado así,para que el problema siga existiendo.

17 de enero de 2026

¿DÓNDE TE ENCONTRARÁS AL SALIR DE TU CUERPO?



 Algunos eruditos dicen que tras la liberación la forma permanece. Otros dicen que las formas no perduran. Sin embargo, otros dicen que a veces las formas permanecen y otras veces se pierden. Sólo la pérdida del ego, que examina estos tres conceptos, es la verdadera Liberación.

Verso No. 40

-Sri Ramana Maharshi

Tu vida pasa volando. Antes de que te des cuenta estarás fuera de tu cuerpo y ¿dónde estarás? ¿Dónde estarás? Esto está determinado por lo que sabes. Si sabes quién eres, no estarás en ninguna parte. Si piensas que sabes quién eres, estarás en alguna parte. A dónde vamos depende de nuestros pensamientos. La mente es la misma, incluso después de la así llamada muerte. Tus pensamientos determinan adónde vas.
Por ejemplo: Si crees en el cielo y el infierno. Si crees en el infierno más que en el cielo, te encontrarás después de salir de tu cuerpo en una situación infernal. Pero tú has creado esa situación. Nadie te envía allí. No hay nadie que te envíe a ningún lugar. Tú creas el lugar al que vas.

Fragmento: Creencias y predeterminación