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20 de julio de 2018

EL CANTO QUE NO CESA HOMENAJE A MÍGUEL HERNÁNDEZ

Cocha Buika, Victor Manuel, José Mercé, Sole Giménez, Aziza Brahim, Miguel Rios, Mayte Martin, Ana Corbel, Silvio Rodriguez y Serrat (Por licencia), además de Paco Ortega que produce el disco, riden un homenaje al poeta de Orihuela. Un proyecto del  Área de Cultura de la Diputación de Jaén (poseedora del legado del poeta) en colaboración de Dulcimer Songs. Los ingresos que se obtengan por la venta física y digital de este álbum van a parar  a los refugiados a través de la ONG "Quesada Solidaria"   https://www.elcantoquenocesa.com

Jesús Miravalles Gil                                   
                                              

1 de marzo de 2018

ANA BELÉN - LORQUIANA CANCIONES POPULARES DE FEDERICO GARCIA LORCA

Ana Belen -Lorquiana - Canciones Populares De Federico García Lorca
 1.Los cuatro muleros (Popular española – Federico García Lorca)
2.Zorongo gitano (Popular española – Federico García Lorca)
3.La Tarara (Popular española – Federico García Lorca)
4.Anda jaleo (Popular española – Federico García Lorca)
5.Las tres hojas (Popular española – Federico García Lorca)
6.Sevillanas del siglo XVIII (Popular española – Federico García Lorca)
7.Los pelegrinitos (Popular española – Federico García Lorca)
8.Los mozos de Monleón (Popular española – Federico García Lorca)
9.Romance de Don Boyso (Popular española – Federico García Lorca)
10.Tres morillas o [Las morillas de Jaén] (Popular española)
11.En el café de Chinitas (Popular española – Federico García Lorca)
12.Nana de Sevilla (Popular española – Federico García Lorca)
                                            enlace:el baúl de los olvidos
Jesús Miravalles Gil                                       
                                                

12 de junio de 2017

MI ALMA TIENE PRISA (poema golosinas)

Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a manipuladores y oportunistas.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete…
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír, de sus errores.
Que no se envanezca, con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…
Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…
Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.
                       
                                         autor: Mário Andrade (Sao Paulo 1893 – 1945)
Jesús Miravalles Gil
                                             

15 de marzo de 2016

EL DOCUMENTAL MÍGUEL HERNÁNDEZ

El documental Miguel Hernández, encargo de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), la Fundación Pablo Iglesias y TVE a Es.Docu producciones para recordar al poeta en el centenario de su nacimiento, recorre la vida y obra de Miguel Hernández, el poeta de Orihuela, desde sus inicios como pastor de cabras y autodidacta hasta su reconocimiento como gran poeta por parte del Juan Ramón Jiménez de finales de la República pasando por su participación en la contienda civil -empleando la poesía como arma- y los años que pasó en la cárcel al término de la guerra civil.
En el documental, dirigido por Pedro Carvajal con
idea original y argumento de Alfonso Guerra conviven, en 85 minutos, cuatro planos de voces que nos conducen, desde el presente de las distintas cárceles donde Miguel Hernández vivió su calvario y agonía, al pasado, a través de flash backs por tres historias que se desarrollan en paralelo: la vida de Miguel Hernández, la obra del poeta y el contexto histórico.
Estas voces son la de Miguel Hernández, interpretada por José Luis Gómez a través de la lectura de poemas, textos y cartas; la voz de un narrador que cuenta la biografía en pasado; las voces de sus contemporáneos, recabados tanto de su entorno familiar (Josefina Manresa, su mujer y Lucía Izquierdo, nuera del poeta), artístico (Vicente Aleixandre, el amigo; Pablo Neruda, el introductor; José María de Cossio, el protector; Ernesto Giménez Caballero, el fascista de vanguardia; José Bergamín, el católico avanzado; Juan Ramón Jiménez, el maestro; Federico García Lorca, el desdén, el desencuentro; María Teresa León y Rafael Alberti, la bofetada final) y político (Marcos Ana, compañero de guerra y de presidio y Melquisedec Rodríguez, compañero de presidio); y los testimonios de los historiadores y estudiosos de la figura y obra de Miguel Hernández (José Luis Ferris, biógrafo; Eutimio Martín, biógrafo; Agustín Sánchez Vidal, especialista en la generación del 27; José Carlos Rovira, comisario del Centenario de Miguel Hernández y Alfonso Guerra, presidente de la Fundación Pablo Iglesias).
                                                  Fundación Pablo Iglesias
Jesús Miravalles Gil
                                     

15 de febrero de 2016

IMPRESCINDIBLES - ANTONIO MACHADO – LOS MUNDOS SUTILES

Nunca perseguí la gloria ni dejar en la memoria de los hombres mi canción; yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar súbitamente y quebrarse.
                                                  El baúl de los olvidos
Jesús Miravalles Gil
                                        

22 de noviembre de 2015

FEDERICO GARCIA LORCA (poeta)

                                                       HERIDO DE AMOR   
Amor, amor, que está herido, herido, de amor huido. Herido, muerto de amor.
Decid a todos que ha sido el ruiseñor. Herido, muerto de amor.
Bisturí de cuatro filos, garganta rota, y olvido. Cógeme la mano, amor,que vengo muy malherido,
herido, de amor huido. Herido, muerto de amor.
                                                          autor: Federico García Lorca
                               
                                                            LA GUITARRA
 Empieza el llanto de la guitarra. Se rompen las copas de la madrugada. Empieza el llanto de la guitarra. Es inútil callarla.Es imposible callarla.
Llora monótona como llora el agua, como llora el viento sobre la nevada es imposible callarla,
llora por cosas lejanas.
Arena del Sur caliente que pide camelias blancas. Llora flecha sin blanco, la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto sobre la rama ¡Oh guitarra!
Corazón malherido por cinco espadas.             LA SEGUIRILLA GITANA -Cante Jondo
                                                   autor: federico Garcia Lorca
                                  
                                                            LA TARARA
La Tarara si, la Tarara no, la Tarara,niña que la he visto yo. Lleva mi Tarara un vestido verde
lleno de volantes y de cascabeles.
La Tarara sí, la Tarara, no La Tarara niña que la he visto yo. Luce mi Tarara su color de seda
sobre las retamas y la hierbabuena.
La Tarara sí, la Tarara, no La Tarara niña que la he visto yo. Ay, Tarara loca. Mueve la cintura
para los muchachos de las aceitunas.
La Tarara sí, la Tarara, no La Tarara niña que la he visto yo.
                                               autor: Federico Garcia Lorca
Jesús Miravalles Gil
                                      

5 de octubre de 2015

ROMANCE DE LA GUARDIA CIVIL ESPAÑOLA (Federico Garcia Lorca)

Los caballos negros son. Las herraduras son negras. Sobre las capas relucen manchas de tinta y de cera. Tienen, por eso no lloran, de plomo las calaveras. Con el alma de charol vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos, por donde animan ordenan silencios de goma oscura y miedos de fina arena. Pasan, si quieren pasar, y ocultan en la cabeza una vaga astronomía de pistolas inconcretas.
*¡Oh ciudad de los gitanos! En las esquinas, banderas. La luna y la calabaza con las guindas se conserva. ¡Oh ciudad de los gitanos! Ciudad de dolor y almizcle, con las torres de canela.
*Cuando llegaba la noche, noche que noche nochera, los gitanos en sus fraguas forjaban soles y flechas. Un caballo malherido llamaba a todas las puertas. Gallos de vidrio cantaban por Jerez de la Frontera.
El viento, vuelve desnudo la esquina de la sorpresa, en la noche platinoche, noche, que noche nochera.
*La Virgen y San José perdieron sus castañuelas, y buscan a los gitanos para ver si las encuentran. La Virgen viene vestida con un traje de alcaldesa, de papel de chocolate con los collares de almendras. San José mueve los brazos bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq con tres sultanes de Persia. La media luna soñaba un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles invaden las azoteas. Por los espejos sollozan bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua por Jerez de la Frontera.
*¡Oh ciudad de los gitanos! En las esquinas, banderas. Apaga tus verdes luces que viene la benemérita
¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Dejadla lejos del mar, sin peines para sus crenchas.
*Avanzan de dos en fondo a la ciudad de la fiesta. Un rumor de siemprevivas invade las cartucheras.Avanzan de dos en fondo. Doble nocturno de tela. El cielo se les antoja una vitrina de espuelas.
*La ciudad, libre de miedo, multiplicaba sus puertas. Cuarenta guardias civiles entraron a saco por ellas. Los relojes se pararon, y el coñac de las botellas se disfrazó de noviembre para no infundir sospechas. Un vuelo de gritos largos se levantó en las veletas. Los sables cortan las brisas que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra huyen las gitanas viejas con los caballos dormidos y las orzas de moneda. Por las calles empinadas suben las capas siniestras, dejando detrás fugaces remolinos de tijeras. En el portal de Belén los gitanos se congregan. San José, lleno de heridas, amortaja a una doncella. Tercos fusiles agudos por toda la noche suenan. La Virgen cura a los niños con salivilla de estrella. Pero la guardia civil avanza sembrando hogueras, donde joven y desnuda la imaginación se quema. Rosa la de los Camborios gime sentada en su puerta con sus dos pechos cortados puestos en una bandeja. Y otras muchachas corrían perseguidas por sus trenzas; en un aire donde estallan rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados eran surcos en la tierra, el alba meció sus hombros en largo perfil de piedra. ¡Oh ciudad de los gitanos! La guardia civil se aleja por un túnel de silencio mientras las llamas te cercan. ¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Que te busquen en mi frente. Juego de luna y arena.
                                                   autor: Federico Garcia Lorca
Jesús Miravalles Gil
                                        

25 de mayo de 2015

IMPRESCINDIBLES-MÍGUEL HERNÁNDEZ

 Hombre sencillo, amante de la naturaleza y comprometido con el pueblo y con la vida. Éste es el Miguel Hernández que conoceremos en 'Imprescindibles', a través de un documental que combina la voz del poeta con el testimonio de sus contemporáneos y estudiosos.
Pastor, poeta, ideólogo, combatiente, víctima... Son tantos los perfiles de Miguel Hernández que su verdadera personalidad ha quedado oculta. 'Imprescindibles' sacude los tópicos para abordar su figura: su relación con Josefina Manresa, los coquetos con otras mujeres, la amistad con Ramón Sijé, su relación amor-odio con Lorca, los viajes a Madrid, la muerte de su primer hijo, su estancia en prisión, o la enfermedad que acabó con su vida.
                                                           PRIMERA PARTE
 El punto de partida es el cementerio de Alicante, Donde está Enterrado. El relato Aborda En Este Capítulo el contexto histórico en el que Nació; su infancia y juventud;
Formación autodidacta y su Participación en el Llamado "grupo de Orihuela", junto a Carlos Fenoll y José Mª Marín (su querido Ramón Sijé); Sus primeros contactos con Grandes Autores Como Pablo Neruda, Vicente Aleixandre y García Lorca; el inicio de su Relación con Josefina Manresa; y la lectura de su célebre "Elegía" en Orihuela Tras la muerte de Sijé. El de El estallido de la Guerra Civil es punto de inflexión. Quiere Estar y con quien quiere Estar, Pero le va a costar caro enfrentarse a un don Vicente.
                              
                                                            SEGUNDA PARTE
Miguel Hernández se incorpora al Ejército Popular de la República y aumenta su participación en la vida pública española. Pronto comienza un amargo viaje por diversas cárceles españolas, que agravaron sus problemas de salud. Es su faceta; intima. La de su boda con Josefina, la muerte de su primer hijo y el tormento de saber que su familia pasa hambre. Así; se forja; la leyenda del martir literario de la Guerra Civil, que con un solo gesto hubiera salido en libertad, aunque quizá; supo que en aquella España no iba a poder desarrollar su vocación. Murió; el 28 de marzo de 1942 a los 31 años.
                                                    De Miguel Ángel
Jesús Miravalles Gil                                                                                          
                                

21 de abril de 2015

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO (Gabriel Celaya)

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
Nos sirve perfectamente este fragmento de “La poesía es un arma cargada de futuro”, del gran poeta vasco Gabriel Celaya.
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmado, como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades. Se dicen los poemas que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, piden ser, piden ritmo, piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto, con el rayo del prodigio, como mágica evidencia, lo real se nos convierte en lo idéntico a sí mismo. Poesía para el pobre, poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, y calculo por eso con técnica qué puedo. Me siento un ingeniero del verso y un obrero que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta a la vez que latido de lo unánime y ciego. Tal es, arma cargada de futuro expansivo con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada. No es un bello producto. No es un fruto perfecto. Es algo como el aire que todos respiramos y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.
                                   Gabriel Celaya -  cantos iberos1955
Jesús Miravalles Gil
                                      

18 de agosto de 2014

78 ANIVERSARIO DE SU ASESINATO

FEDERICO GARCÍA LORCA | 78 Aniversario de su asesinato.
Hace 78 años, en la noche del 18 al 19 de Agosto de 1936, fue asesinado el poeta Federico García Lorca entre Víznar y Alfacar (Granada) España.
«Entre Víznar y Alfacar mataron a un ruiseñor porque quería cantar» La efeméride que se cumple cada 18 de agosto, la del fusilamiento de Federico García Lorca. Poeta universal y símbolo de una generación.
¿Que vieron en ti Federico García Lorca  aquellos ignorantes fascistas que en la noche del 18 al 19  de Agosto de 1936 decidieron asesinarte de manera salvaje y cruel. ¿ Cual fue tu delito? ¿Porque escribías poemas?. ¿Porque pensabas?. ¿ Porque luchabas?. Te fuiste envuelto en tu bandera republicana la cual defendiste con orgullo hasta tu muerte. Tu bandera es mi bandera la de la "Libertad".
Federico García Lorca allá donde estés quiero decirte que pudieron destruir tu cuerpo...pero tu alma jamás podrán tocarla. ¡¡VIVA LA REPÚBLICA!!

Jesús Miravalles Gil        Lorca Muerte de un Poeta: (película)
                                   

28 de marzo de 2014

¡FUERA, FUERA!, LADRONES DE NACIONES: (Miguel Hernández)

Fuera, fuera, ladrones de naciones, guardianes de la cúpula banquera, cluecas del capital y sus doblones: ¡fuera, fuera!.
Miguel Hernández no murió, como suele decir los medios de propaganda del capital, sino que fue asesinado por aquellos que todavía continúan pisoteando y explotando al pueblo del que el poeta comunista siempre se sintió parte. Fue castigado por ponerse de su lado, con todas sus fuerzas y en todos los frentes, con sus poesías y arma en mano junto a los que defendían su país de los agresores extranjeros, el fascismo alemán e italiano, y sus títeres locales, los grandes empresarios y terratenientes y los mercenarios a las órdenes del general Franco.
Un 28 de marzo de  1942 moriría encerrado en la cárcel de Alicante, y, como los de tantos otros (fusilados, torturados o encerrados) que lucharon por la justicia y el socialismo, por un mundo sin explotadores, sus asesinos siguen sentándose en los tronos, los escaños y los despachos de las grandes empresas.
Miguel Hernández sí que fue un defensor de la democracia, de la única posible, aquella en la que no hay privilegios y en la que nadie puede vivir a costa de explotar a otros, no como todos los fascistas homenajeados por el régimen actual español, Manuel Fraga, Adolfo Suarez, Felipe González, y tanto canalla como ellos, continuadores de aquellos asesinos que eliminaron a media España, la mejor, la que creía en la verdadera libertad, la que no puede existir si no va de la mano de la la igualdad económica y la solidaridad, y con ellos al poeta de los trabajadores.
Como él, y ahora que vivimos una nueva ola vertíginosa del fascismo criminal en toda Europa, y en especial en España, aunque lo intenten maquillar de estado de derecho o pantomima democrática, hacemos nuestro el deseo del poeta de la clase trabajadora de que, en "una tormenta de martillos y hoces" echemos "fuera a los ladrones de naciones, a los guardianes de la cúpula banquera", para erradicar definitivamente la barbarie del sistema capitalista y a sus verdugos.
                      enlace: cuestionalotodo
Jesús Miravalles Gil                                                                                                                                  
                                    

26 de febrero de 2014

75 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ANTONIO MACHADO

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE MACHADO  "UN POETA ENTERRADO EN EL EXILIO"
Cruzó por la Estación de Cèrbere apenas con lo puesto: un traje de chaqueta desgastado, unas pocas pesetas republicanas que guardaba de su último artículo publicado en La Vanguardia y un bastón de madera que le ayudó a caminar en tan largo viaje. Machado se marchó de España vencido por la
causa perdida. El poeta Félix Grande recordó años después a un hombre “muerto de pena, derrota y despedida”. Había perdido su propia guerra y la de muchos que cruzaban la frontera. En aquel camino de no retorno lo acompañó su madre, Ana Ruiz, su fiel y desconocido hermano José Machado y su cuñada Matea.
En el frío mes de enero de 1939, el poeta andaluz caminó bajo la lluvia en dirección a Port Bou. Ya en otro país y en una lengua muy familiar para él, el francés, conoció a tres personajes anónimos que no lo olvidaron el resto de sus vidas.
Como uno de los episodios más enturbiados y tristes de la guerra civil española, comienza el destierro forzado de don Antonio, que terminó con su brillante carrera literaria y su propia vida el 22 de febrero de 1939. La angustia de la familia era una radiografía repetida junto a miles de hombres y mujeres hacinados en los últimos rincones de la España republicana. A pesar del cansancio y la extenuación del momento, Antonio se atrevía a bromear. Soñaba con una guerra no perdida, como señala Monique Alonso, biógrafa del poeta y autora del libro Machado: su último peregrinaje hacia la Mar. Recuerda cómo “los Machado se abrían camino entre miles de personas y baúles abandonados”.
Ante tal estampa don Antonio comenzó a perder los ánimos. Monique habla de una anécdota de su padre, también de aquellos días como hija de exiliados españoles: “Mi padre recuerda cómo en el Castillo de Figueres, los exiliados pasaban por encima de lingotes de oro de la República”. Nadie se atrevía a coger ningún bulto. En la entrada a Francia esperaban los gendarmes y el equipaje era una carga demasiado pesada.
El mismo Machado calificó de “lamentable” aquel exilio, en un carta a su amigo José Bergamín, pasada ya la frontera. Tenía solo 64 años y una enfermedad en los pulmones que se empeoraba cada día más por culpa de aquella humedad.
Al  cruzar a Francia, ni el poco dinero que llevaba encima le sirvió. Leonor Machado, sobrina aún viva
del poeta rememora en su mente octogenaria cómo “tío Antonio y la abuela no tenían unos pocos francos para pagar el café con leche que tomaron al llegar”. Solo gracias a la ayuda de Corpus Barga, escritor republicano, pudieron conseguir una carta de la Embajada Española en París, que cubrió los gastos hasta encontrar un sitio seguro.

COLLIOURE

En la mañana del 28 de enero, encontraron refugio en el pueblo pesquero de Collioure. “Un lugar tranquilo donde Machado esperó para tomar una decisión”, según destaca el hispanista Iab Gibson. Aquel Machado solitario y abandonado por la incertidumbre no se hallaba en otro país y otro lugar que no fuera el suyo. Sin embargo, a su llegada encontró a sus últimos amigos. Jacques Baills, un joven ferroviario francés, que acompañó a Machado durante largas tardes en el hotel Bougnol Quintana. Su dueña, Madame Quintana, que acogió a la familia Machado en sus habitaciones, y Madame Figueres, que le dio al poeta su diaria ración de tabaco, sin pedir nada a cambio ni saber de quién se trataba.
A medidas que pasaban la semanas, los pulmones de don Antonio fueron empeorando al igual que su semblante frío y lleno de soledad. El miércoles 22 de febrero Machado amaneció muy grave. Murió horas más tarde en el mítico hotel Quintana.
Fue amortajado con una sábana blanca y una bandera republicana. En tan modesto entierro, sus nuevos y eternos amigos Baills, Madame Figueres y Madame Quintana, lo acompañaron junto a la poca familia que allí tenía. Solo días después acudiría su hermano, Manuel Machado, que coincidió con José por última vez antes de marcharse a Chile para siempre.
Poco se conoce del eco de la noticia en la asediada prensa republicana. Ya no quedaban apenas focos de resistencia a un mes de terminar la guerra. El Gobierno de Franco inició un expediente de depuración a la ilustre figura de don Antonio en 1941. Lo dejó sin derecho a ejercer la enseñanza en su país y detalló su muerte en el campo de concentración de Argèles. Hoy, este expediente, sigue vigente, como muchas otras causas de aquella etapa gris de la historia en la justicia española. Su literatura se leyó en la clandestinidad y tardó 40 años en conocerse su triste historia: la de un poeta que estaba condenado a morir a y a ser enterrado en el exilio.
Y cuando llegue el día del último viaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
                                      enlace: Andaluces.es
Jesús Miravalles Gil                                  
                                   
                                   

14 de diciembre de 2013

EN RECUERDO DE MIGUEL HERNÁNDEZ (poeta español)

  Poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910.
Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras. Guiado por su amigo Ramón Sijé, se inició en la poesía desde los veinte años; publicó su primer libro «Perito en lunas» en 1933 y posteriormente, los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta.
Durante la guerra civil militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publicó su última obra, «Cancionero y romancero de ausencias». Falleció en 1942. ©
                                                                   LA BOCA
Boca que arrastra mi boca, boca que me has arrastrado: boca que vienes de lejos a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches  un resplandor rojo y blanco. Boca poblada de bocas: pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas hacia arriba y hacia abajo. Muerte reducida a besos,a sed de morir despacio,
das a la grama sangrantedos tremendos aletazos.
El labio de arriba el cielo y la tierra el otro labio. Beso que rueda en la sombra: beso que viene rodando
desde el primer cementerio hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca enmudecido y cerrado,hasta que un roce celeste hace que vibren sus párpados. Beso que va a un porvenir de muchachas y muchachos,que no dejarán desiertos ni las calles ni los campos.
¡Cuánta boca ya enterrada, sin boca, desenterramos!
Bebo en tu boca por ellos brindo en tu boca por tantos que cayeron sobre el vino de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos besos distantes y amargos.
Hundo en tu boca mi vida, oigo rumores de espacios, y el infinito parece que sobre mí se ha volcado.
He de volver a besarte, he de volver. Hundo, caigo, mientras descienden los siglos hacia los hondos barrancos como una febril nevada de besos enamorados.
Boca que desenterraste el amanecer más claro con tu lengua. Tres palabras, tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan escritos sobre tus labios.
            autor: Miguel Hernández
  Serrat  a  versionado los poemas de Miguel Hernández como nadie aquí os dejo dos muestras.

Jesús Miravalles Gil
                                    

                                                       LAS ABARCAS DESIERTAS
Por el cinco de enero, cada enero ponía mi calzado cabrero a la ventana fría. Y encontraba los días que derriban las puertas, mis abarcas vacías, mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos, ni trajes, ni palabras: siempre tuve regatos, siempre penas y  cabras. Me vistió la pobreza, me lamió el cuerpo el rió y del pie a la cabeza pasto fui del roció.
Por el cinco de enero, para el seis, yo quería que fuera el mundo entero una juguetería.
Y al andar la alborada removiendo las huertas, mis abarcas sin nada, mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado tuvo pie, tuvo gana para ver el calzado de mi pobre ventana.
Toda gente de trono, toda gente de botas se rió con encono de mis abarcas rotas.
Rabie de llanto, hasta cubrir de sal mi piel, por un mundo de pasta y unos hombres de miel.
Por el cinco de enero de la majada mía mi calzado cabrero a la escarcha salia.
Y hacia el seis, mis miradas hallaban en sus puertas mis abarcas heladas, mis abarcas desiertas.
      autor: Miguel Hernández

Jesús Miravalles Gil
                                     

15 de julio de 2012

NANA DE LA CEBOLLA:(Miguel Hernández)

La Nana más triste del mundo. Nada recuerda hoy en los muros de la antigua prisión madrileña de Torrijos que allí permanecieron encarcelados casi tres mil presos de la dictadura franquista. Nada, excepto una placa conmemorativa que recuerda a un poeta, y a un poema.
En septiembre de 1939, perdida la guerra, los supervivientes leales a la República que no habían querido o podido huir de España iniciaban un largo periplo de vejaciones y abusos por las prisiones del fascismo; eso cuando no terminaban sus días fusilados frente a la tapia de un cementerio. En aquel aciago verano de brazos alzados y caras al Sol, lejos ya cualquier esperanza, las familias de los represaliados se enfrentaban al fantasma del hambre y de la marginación en un país destruido por la guerra donde ya no eran bienvenidos. Dentro de las prisiones, los reclusos debían soportar la doble condena de la falta de libertad y de ver a sus familias languidecer en la miseria.
Uno de aquellos reclusos era el poeta Miguel Hernández. Miguel pensó en un primer momento que, no habiendo cometido él ningún delito, no tenía nada que temer, y que podría regresar a su pueblo y vivir allí con su esposa Josefina y su hijo recién nacido. Nada más lejos de la realidad: los vencedores esperaban con ansia abalanzarse sobre los restos del enemigo vencido, y tomar cumplida venganza de todas las afrentas reales o supuestas de tres años de conflicto. Cuando quiso darse cuenta de esta cruel realidad, Miguel ya no pudo huir. El que fuera poeta del pueblo, ahora pasaba los días encerrado y atormentado por el futuro que le esperaba a su familia. Las noticias no podían ser más agoreras, porque su mujer acababa de escribirle una carta donde le contaba que sólo tenía para comer pan y cebolla. Él, encarcelado sin juicio ni sentencia, escribió este poema a su hijo pequeño Manuel Miguel, junto con unas breves letras para su esposa:
Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando estas coplillas que he hecho, ya que para mí no hay otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme.
¿Qué vieron en ti Miguel  Hernández aquellos ignorantes fascistas, no disparen al poeta..  pudieron destruir tu cuerpo pero tu alma jamás podran tocarla?

Jesús Miravalles Gil