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10 de octubre de 2012

LOS KOANS: NO ES LO QUE PIENSAS


La gente piensa a menudo que los koans son adivinanzas o problemas a los que hay que encontrar una solución. Pero no es así en absoluto. La cuestión con cada koan no es llegar a una respuesta a través de nuestras mentes conceptuales o normales, sino que veamos por nosotros mismos que nuestros conceptos nunca nos pueden proporcionar una respuesta satisfactoria.
Esto no significa que no podamos sentirnos satisfechos, podemos pero no a través de un concepto o una explicación. A diferencia de los exámenes del colegio, con los Koans no se trata de que se nos ocurra la respuesta correcta para ganar el aprobado o la aprobación del Maestro. Hay mucho más en juego en estos intercambios entre los maestros zen y sus discípulos.
De hecho, si fuera solo cuestión de saber la contestación correcta, bastaría con buscarla en uno de los libros que dicen proporcionar las respuestas a los Koans. No quisiera extenderme mucho sobre las explicaciones y lo que no quiero es aburrirles con el tema solo decirles para terminar que nuestras mentes son altamente dualistas. Están ocupadas pensando, analizando, controlando y maquinando. Para una mente así, todo es bueno o malo, está bien o mal, es amigo o enemigo, es esto o aquello. Pero los Koans apuntan más allá de todo esto, hacia la no-dualidad de la Realidad. Los Koans son expresiones de la conciencia inmediata.
Os dejo con tres Koans para los que quieran comerse el coco.
 Horus



KOAN: EL IDEOGRAMA DE LA MENTE

Un viejo monje escribió el ideograma chino que sinboliza <<mente>> en la puerta, en la ventana y en la pared de su pequeña casa. Fa-yen pensaba que estaba mal y lo corrigió diciendo. <<La puerta debe tener la letra de "puerta", y la ventana y la pared también deben tener la letra que les corresponde>>. Hsüan dijo: <<Se sabe que una puerta es una puerta sin necesidad de poner una letra, así que la ventana y la pared no necesitan ningún signo>>.
El viejo monje reconoció la puerta, la ventana y la pared como manifestaciones de la mente. Era como Hegel, que veía el mundo como un gran proceso de pensamiento, con la diferencia de que Hegel se sumergió en la especulación y el monje se había liberado de ella. Mientras que el idealismo absoluto de Hegel se aferra de alguna manera a la forma de la realidad, el monje había ido más allá del nombre y el pensamiento para vivir en una casa sin forma en la que la puerta, la ventana y la pared no eran otra cosa que la mente.
Fa-yen, en parte, estaba de alcuerdo con él, pero se expresaba de forma diferente. Podía haber dicho: <<Estoy satisfecho con la puerta, la ventana y la pared. ¿Porqué les pones la etiqueta de "mente"?>>.
Hsüan pensaba que las cosas se expresaban por si mismas sin necesidad de nombres.
Fa-yen dijo: Escribiré la letra de <<ventana>> en la puerta, la letra de <<pared>> en la ventana, y la letra de <<puerta>> en la pared.
Para entender lo que dice Fa-yen no solo debes entrar en la casa pequeña donde vivía el viejo monje, sino dejar que la casa entre en ti.




KOAN: LA PEONIA DEL BIOMBO

Ti-ts'ang se fue de viaje con sus dos monjes más viejos, Chang-ling, y Pao-fu, para ver la famosa pintura de una peonía en un biombo.
Ti-ts'ang dijo: Monjes, tenéis que borrar la imagen de vuestros ojos. Pao-fu dijo:<<¡Preciosa peonía!>>.
Chang-ling dijo: No dejéis que los ojos os engañen.
Ti-ts'ang: Yo digo:<<No te fíes demasiado de los órganos de la vista>>. Pao-fu: Yo digo:<<No te fíes de los órganos del oído>>.
Chang-ling dijo:<<Qué pena. La pintura ya está estropeada>>.Ti-ts'ang: La boca es la causa de todos los problemas.
A los monjes no les corresponde ir a ver cuadros, pero, una vez que los ven, deben atravesar el lienzo. Hace años un maestro de Soto zen fue a Chicago y un amigo le invitó a ir a un matadero. Se desmayó antes de terminar de verlo. Me contó el incidente cuando volvió a San Francisco, y yo le dije que los monjes no deben ir a tales lugares, pero si van, deben verlo todo.
Mi comentario no le gustó mucho porque se consideraba una persona de buen corazón y, como abad de un gran templo japonés, no valoró estas palabras viniendo de un monje anónimo en América.
Pao-fu disfrutó viendo la preciosa pintura.Ti-ts'ang perdió la oportunidad de disfrutarla por si mismo porque se estaba metiendo en los asuntos de otro.
Cuando Chang-ling dijo: <<Qué pena, la pintura ya está estropeada>>, ¿se está poniendo del lado de Pao-fu o está encontra de .Ti-ts'ang.
Ti-ts'ang: pintó con maestría el rey de las flores. El cuadro necesita una limpieza a fondo. El brocado lleno de colores se abre para descubrir el perfume que guarda dentro. (Una fragancia demasiado intensa es desagradable).
Las abejas y las mariposas giran alrededor del capullo con placer. (La humanidad también tiene insectos que se sienten atraídos por las flores).
¿ Los tres monjes están hablando de la flor real o de la flor pintada?
                               (Mira el cartel ¡¡NO TOCAR!!)




KOAN: BUSCANDO LA VERDAD

El discípulo Doko se presentó a un maestro zen, y le dijo: Estoy buscando la verdad. ¿Cuál es el estado mental en el que debo perfeccionarme para encontrarla? Dijo el maestro: No hay mente, de modo que no puedes ubicarte en estado alguno. No hay verdad, de modo que no puedes perfeccionarte para alcanzarla. Si no hay mente que perfeccionar, ni verdad por encontrar, ¿por qué tienes aquí esos monjes que se reunen todos los días ante ti para estudiar el zen y perfeccionarse mediante ello? Pero si aquí no hay siguiera un palmo de sitio”, dijo el maestro, cómo podría haber una reunión de monjes? Y yo no tengo lengua, ¿cómo podría entonces llamarlos o impartirles enseñanzas? Oh, ¿cómo puedes mentir así?, dijo Doko. Pero si no tengo lengua que me permita hablar, ¿cómo podría mentirte?”, respondió el maestro. Entonces, Doko dijo con tristeza, no puedo seguirte. No puedo comprenderte. Yo no puedo comprenderme a mí mismo, dijo el maestro.      Sabiduría zen.         Muchas gracias por vuestro tiempo en seguir este blog

Jesús Miravalles Gil            
                                       

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